Líderes de la banda de Berkhoff condenados por lavado de activos

Si bien toda la atención noticiosa estuvo centrada el martes pasado en el hecho de que el “weichafe” de la organización Weichán Auka Mapu, Emilio Berkhoff, fue condenado por narcotráfico, luego de más de dos meses de juicio ante el Tribunal de Juicio Oral en lo Penal de Concepción, quizá lo más relevante de dicho proceso en términos judiciales es que los líderes de la banda a la cual pertenecía Berkhoff, que a su vez son parte de la “aristocracia” del tráfico de drogas del Gran Concepción, también resultaron condenados como autores de lavado de activos; es decir, blanqueo de capitales.

Aunque el fallo por el juicio en contra de este grupo recién se conocerá el próximo 25 de noviembre, el acta de la audiencia realizada el martes en Concepción establece que Yohanny Eugenio Albornoz González, su madre Irma del Carmen González y Emmanuel Painén Opazo, fueron condenados “como autores del delito consumado de lavado de activos”, en función de la acusación formulada en contra de ambos por parte de los fiscales Carla Hernández y José Patricio Aravena.

De acuerdo con el auto de apertura del juicio, Albornoz, conocido como “Chucky”, sobrino del famoso narcotraficante Reinedio González Durán (“El Martillo”) e hijo de su hermana Irma, lavaba el dinero adquirido producto del narcotráfico comprando propiedades (a lo menos dos), que inscribía a nombres de terceros, al igual que vehículos. Una de esas casas era la ubicada en el pasaje Estambul de Hualpén, que inscribió a nombre de su madre, y otra ubicada en el pasaje 1 de la población 18 de septiembre, a nombre de Carla Navarrete, quien “a sabiendas de las condiciones señaladas, aceptó que el inmueble fuera registrado a su nombre, sirviendo de este modo de testaferro de Albornoz González”, señala la acusación del Ministerio Público.

Además, contaba con al cinco móviles inscritos a nombre de un “palo blanco”, que era Painén. Se trata de una Mitsubishi Dakar, una Ford Explorer, una dos Nissan NP300 y un Mazda New BT. Otros vehículos de alta gama que tenía, y que también estaban a nombre de terceros, era una Ford Escape, un Jeep Gran Cherokee y una camioneta Ford F150, que fue incautada el 12 de junio de 2020, cuando la PDI de Concepción detuvo a parte de la banda.

A nombre de Albornoz solo figuraba un auto, un Citroen C2 de color blanco, comprado en 2019. Este, además de vivir en la comuna de Los Alamos y de residir en la población “Emergencia” de Hualpén poseía, además, una casa en Valle Nonguén.

Al momento de ser aprehendido en esa última residencia, se le encontraron 35 millones de pesos en efectivo en una bolsa ubicada en una silla, una mochila con 130 millones más, una caja de zapatillas Nike con caso 2.3 millones más. Al lado de su carné de identidad fueron hallados otros 129 mil y en el segundo, donde los detectives encontraron cerca de 400 gramos de pasta base de cocaína, tenía otros 3.2 millones en efectivo en uno de sus veladores; es decir, cerca de 170 millones de pesos en billetes.

Reincidentes

Además de los delitos anteriores, 17 miembros de la banda fueron condenados como autores de narcotráfico y 11 de ellos (incluyendo a Albornoz y a Berkhoff) fueron también condenados como autores de uso malicioso de instrumento o parte falso. Otro integrante del grupo, Segundo González Rubilar, fue condenado a su vez como autor de tenencia ilegal de arma de fuego prohibida, pues cuando fue detenido, el 15 de agosto, dentro del local conocido como “La barbería”, ubicado en la población 18 de septiembre (ex Emergencia) de Hualpén, que era el centro de operaciones de la banda, tenía dos pistolas Glock, cada una con su respectivo cargador y uno adiciona, adaptado y modificado para efectuar ráfagas de disparo.

Çabe señalar que en ese mismo domicilio, la PDI encontró cerca de 14 kilos de droga, además de una caja de zapatillas con casi 8 millones en efectivo y 3 millones más en una clóset. Del mismo modo, los detectives hallaron abundante munición y una libreta de notas con la leyenda “Paul Frank”, en la cual figuraban las compras y ventas de drogas realizadas por el grupo delictivo.

Albornoz, el líder del grupo, es un viejo conocido en las cárceles. Ya en 2010 fue condenado a cinco años y un día por narcotráfico y a la misma pena por lavado de activos, por lo cual la prognosis para él no es nada de favorable. Por cierto, el líder narco se sabe comportar en prisión. De hecho, de aquella condena solo alcanzó a purgar seis años, pues su conducta fue calificada como “sobresaliente” por Gendarmería, lo que le permitió salir antes.

Como indicábamos en una crónica anterior, es además un viejo conocido en la Provincia de Arauco, dado que su madre es de Los Alamos, por lo cual era frecuente verlo por allá. Justamente ese el motivo por el cual muchos de sus asociados son de esa zona y además han pasado algunas temporadas a la sombra en la cárcel de Lebu, donde conocieron a Emilio Berkhoff, que tiene varias condenas a su haber.

De hecho, según “El mentolato”, quien es uno de los líderes del robo de madera en la zona, uno de los delitos más graves que él cometió, un robo con intimidación en contra de una forestal de la zona, en realidad habría sido planificado por Yohanny Albornoz, acusación que sin embargo no prosperó a favor suyo, cuando fue enjuiciado y condenado a 10 años y un día.

 

 

Publicado en Actualidad Gran Concepción